Esta vez el martes se me pasó de largo, no es nada fácil recordar el día en que se vive cuando los días se pasan volando. Así como el tiempo, pese a que nadie lo ha visto pasar volando, pasa. En fin, que me disculpo por la tardanza, pero aquí estoy con una reflexión que... no recuerdo por qué se me ocurrió.
Cicatrices
Son esas marcas que quedan en la piel luego de una herida, generalmente no se borran, salvo que sean muy leves. Las más profundas persisten toda la vida, y no hay remedio para ellas, solamente una cirugía plástica, en casos muy puntuales y graves.
Las otras, las que aún de poco tamaño quedaron marcadas en el cuerpo, esas son aquellas con las que debemos convivir. Con las que debo convivir. Son parte de mi cuerpo, de mi historia. Cada una de ellas guarda una vivencia amarga, que he olvidado, pero que basta mirar, mi brazo, mi boca, o mi mano, y ... todo vuelve con la nitidez de cuando fue presente y no un pasado lejano como ahora.
¿Por qué este tipo de cicatrices no puedo borrarlos como borro las palabras que me equivoco en la computadora?. Sería tan fácil apretar una tecla y hacerlas desaparecer, pero claro, eso no es posible así como tampoco es posible borrar la memoria, ese chip que se encarga de poner en funcionamiento escenas del pasado que no quiero volver a ver ni a vivir, pero que forman parte de mi vida. Una vida que hoy es diferente y que necesita sacar esa parte para que pueda continuar adelante sin sobresaltos.
Tengo que aprender a vivir con mis marcas, aunque me traigan malos recuerdos.
Así como dice un viejo tango que lleva ese título y del que sólo tomaré una parte de sus versos: “Cicatrices, imborrables de una herida, que me ha causado la vida, y que llevo por mi mal. Cicatrices, que ya no se borran nunca, porque llevan siempre truncas, la esperanza de curar”
Ese es mi deseo, curarlas, aunque no en la piel, solamente en el alma. Así, cada vez que las mire, ya no duelan como ahora.
No sé por qué se me ocurrió tocar este tema, pero lo hago ahora, antes de que se me olvide... Hasta la próxima.