martes, 19 de abril de 2011

Antes de que me olvide

    Hoy, igual que todos los martes, (día en que publico algo de mis escritos), tengo un tema algo difícil, usar la razón antes que el corazón. Pavada de tema se me ocurre, pero, sucede que siempre hay alrededor de una, gente que tiene desencantos, desilusiones y a veces hasta depresiones por apostar todo a un sentimiento que creyeron de buena fe sería perdurable o por lo menos verdadero. Esta observación me llevó a escribir el texto que sigue titulado:
Resguardar el alma 

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      Cuando los sentimientos nos invaden, es muy difícil poder conducirlos por los caminos de la razón. Es casi lógico que así sea, pero  a veces se pueden manejar.
     No es algo malo o inconveniente tratar de hacer que afloren despacio y a su debido tiempo. Quienes tienen cierta experiencia en relaciones afectivas, tratan de no repetir viejos errores. Sin embargo, los que saben de almas y relaciones dicen que siempre se vuelve al mismo error, más de una vez.
     Conozco gente que ha actuado por impulsos al encontrarse con ese «alguien» especial que alguna vez aparece en nuestra vida de seres humanos imperfectos, y los resultados de esa actitud han sido óptimos. Pero también, hay quienes actuando del mismo modo han caído en el pozo de la decepción, por poco tiempo o para siempre. Entonces el válido preguntarse: ¿Cómo resguardar el alma de la desilusión? Un interrogante difícil de contestar, pero no imposible. Resguardar el alma, no significa cerrar sus puertas y ventanas a toda experiencia nueva, por temor a volver a sufrir. Resguardarla es ponerle un freno de seda a la ilusión, no taparse los ojos ante la nueva posibilidad de amar, dejar que el sabio tiempo vaya poniéndole las notas necesarias a esa nueva melodía que ronda nuestros oídos. Es en definitiva, usar la razón por sobre el sentir, es quererse primero, para que nos quieran después.
     Así de esta manera, que reconozco no es fácil, tal vez no se logre una relación definitiva y feliz, pero sí se logrará mantener la calma. Y si todo sale bien, enhorabuena, si sale mal, nos queda el consuelo de haber sido cautos y cuidar nuestra integridad espiritual más allá de cualquier otro sentimiento.
     Ojalá esto que pienso, le sirva a alguien. Lo escribí resguardando mi alma y se los dejo para reflexión, antes de que se me olvide....



1 comentario:

Lu dijo...

Evy! Difícil tema para "razonar"...Eso es lo que a mi me parece, porque como dije en mi prime entrada de http://quemeimportatupasado.blogspot.com
¿Quién dijo que la experiencia.....? Bueh , sirve...claro que sí...para la vida práctica, pero para los intrincados vericuetos de las pasiones...¡NO HAY EXPERIENCIA QUE VALGA!
Al menos, conmigo funciona así...¡Y así voy entrando y saliendo del abismo emocional! En fin , colega de letras, todo sirve para reflexionar, y eso está bueno.Un abrazo